miércoles, 11 de febrero de 2015

Asedio de Vendram

Contexto

El asedio de Vendram fue el último enfrentamiento entre Sharpast y Sinarold en la Cuarta Guerra del Norte entre 1586 y 1587. Tras la toma del Gran Muro y la conquista de Beglist por parte del Imperio, el último bastión que se resistía era la capital, Vendram, que ya se hallaba totalmente cercada por parte del ejército imperial y cuya caída significaría el fin para Sinarold como estado independiente. 


Fuerzas en liza

El imperio desplegó desde el inicio del asedio una fuerza de más de 50.000 hombres, a la que luego se sumarían las tropas que habían participado en la toma de Beglist. En el asedio también participó la flota imperial del norte; un total de 400 naves de guerra. Al frente del asedio estaba Mulkrod y sus hermanos, Marmond y Menkrod, aunque más tarde llegarían también Darwast y Mencror para colaborar en la toma de la ciudad.

Arqueros imperiales atacando los muros de Vendram

Las fuerzas de Sinarold apenas llegaban a los 10.000 hombres contando los supervivientes de la fuerza expedicionaria de Vanion. Casi la mitad del ejército eran milicianos, aunque todos lucharían hasta el último aliento para defender sus hogares. Entre aquella fuerza también se encontraba la guardia del rey Krahim, que participaría en primera línea de batalla durante el asedio. Además contaban con una flota de un centenar de barcos más una pequeña flota proveniente de Vanion. Al frente de aquella fuerza estaba el general Karmil Dungor, que acabaría siendo designado regente del reino ante la convalecencia del rey. El comandante Malliourn dirigiría al cuerpo expedicionario de Vanion.

El asedio

El asedio de Vendram fue de un mes de duración. En él se produjeron algunos de los episodios más encarnizados y cruentos de la guerra. Inicialmente fue Mulkrod el que comenzó el asedio, instalando campamentos fortificados frente a las murallas de Vendram, pero éste se limitó a esperar la llegada de refuerzos, hecho que se produjo tras la caída de Beglist. Tras llegar el ejército de refuerzo hubo negociaciones para intentar alcanzar un acuerdo de paz, pero tras saber de la crueldad de las huestes imperiales en Beglist, el general Dungor desechó toda oferta de paz. Por entonces la moral de los defensores era alta y confiaban en la victoria, pero cuando la flota de Sharpast bloqueó la ciudad por mar y dejaron de llegar provisiones de la isla de Taxos, se truncaron las esperanzas de la gente.

Entonces Dungor ideó un plan para sorprender a la flota imperial y acabar con el bloqueo. Para ello requisó todas las embarcaciones civiles de la ciudad, las cargó de material incendiario y preparó a la flota para la batalla.

La flota de Sharpast en llamas

El ataque fue por la noche, auspiciados por la oscuridad y el ruido de las olas. La flota de Sinarold salió de puerto hacia la flota de Sharpast. En primera línea avanzaron los barcos civiles con material incendiario, sin casi tripulaciones, lo justo para conducir las naves hacia sus objetivos. Una vez estuvieron a poca distancia del enemigo, incendiaron las naves y las arrojaron directamente contra el centro de la formación imperial, que no pudo reaccionar a tiempo y sufrió terribles pérdidas al propagarse el fuego por muchas naves.

Mientras el caos se propagaba por toda la flota imperial, los barcos de Sinarold aparecieron en sus flancos y les sorprendieron cargando con sus espolones, hundiendo muchas naves tras abrir boquetes en la amura de las naves de Sharpast. Otros muchos fueron abordados o incendiados por las armas de Sinarold, que les disparaban desde sus barcos todo tipo de proyectiles incendiarios. La flota de Sharpast se desmoronó y fue duramente castigada. Más de la mitad de su flota fue hundida o apresada. En cambio, Sinarold apenas sufrió bajas en aquel enfrentamiento: cuatro barcos hundidos y unos pocos cientos de hombres muertos.
La flota de Sharpast en retirada tras la batalla

La derrota irritó a Mulkrod, tanto, que al enterarse de la debacle ordenó que su ejército atacara de inmediato la muralla de Vendram, sin importarle que las máquinas de asedio no estuvieran ya listas y los fosos que rodeaban las murallas no habían sido rellenados.

El ataque pilló por sorpresa a los asediados, pero los defensores pronto ocuparon las murallas y recibieron a los atacantes con una lluvia de flechas y dardos que causó grandes bajas cuando los soldados imperiales intentaban atravesar los fosos. La lucha fue breve pues las fuerzas de Sharpast pronto se dieron cuenta de que el ataque era inútil y que lo único que iban a conseguir era sufrir más bajas.

La victoria dio nuevas esperanzas a los defensores, pero éstas no durarían mucho pues el asedio se prolongó y los sharpatianos se prepararon para tomar la muralla con torres de asedio, arietes y otras máquinas pocas semanas después. Para entonces los fosos ya se habían rellenado. El ejército imperial atacó por oleadas intentando desgastar a los defensores, que se mantuvieron firmemente en sus puestos repeliendo a las torres de asedio y escalas. La batalla se prolongó durante horas. Los sharpatianos intentaron destrozar la puerta principal de Vendram con un gran ariete, pero la intervención de la guardia real, que hizo una heroica salida para destruir el ariete, hizo que los atacantes de ese sector se retiraran, capturando la apreciada arma. Poco después el ejército imperial se retiró habiendo sufrido de nuevo grandes bajas.

Muralla de Vendram
El asedio aún duraría varias semanas más. En ese tiempo el ejército de Sharpast empezó a bombardear día y noche la muralla con la intención de abrir brechas que permitieran pasar a la infantería el día del ataque final. Mientras tanto, los defensores reconstruían por las noches las brechas, levantando empalizadas improvisadas detrás, para ser de nuevo destruidas al día siguiente.


Finalmente, Mulkrod se decidió por dar el golpe de gracia y llevar a cabo un ataque total con el que lograr conquistar la ciudad y poner fin al asedio. Todo su ejército se movilizó para el ataque, que sería en tres oleadas. En la primera atacarían los vegtenos, las tropas provinciales del Imperio, luego los mercenarios, y por último, cuando las dos primeras oleadas hubieran desgastado a los defensores hasta el extremo, atacarían los sharpatianos, la mejor infantería del Imperio, que debían dar el golpe de gracia.


Los defensores aguantaron como buenamente pudieron las dos primeras oleadas, sufriendo grandes perdidas, incluso en las brechas, donde un muro de hombres contenía a los cientos de enemigos que constantemente intentaban quebrar su formación. No obstante, la llegada de la tercera oleada fue demasiado. Los defensores cedieron y perdieron la muralla. A su vez la puerta cayó y los soldados imperiales pudieron moverse libremente por la ciudad, matando y saqueando por doquier. Los combates continuaron en las calles, en las casas, en el puerto, en el palacio real... La ciudad estaba perdida y con ello finalizaba la guerra. Sinarold era anexionada a Sharpast.

Soldados de Vanion luchando por llegar a sus barcos en el puerto

Los soldados de Vanion que participaban en la defensa de Sinarold lucharon hasta que vieron la batalla perdida, entonces se retiraron abandonando sus puestos, retrocediendo hasta el puerto, donde su pequeña flota de barcos estaba lista para partir. Lucharon para abrirse camino hasta el puerto por las calles. Muchos consiguieron ponerse a salvo en sus barcos, partiendo poco después viendo cómo Vendram era saqueada.


Consecuencias

Sinarold del Este era adherida al Imperio, acabando de esta manera con el último reino libre de Veranion. Como consecuencia de ello, los reinos de occidente formaron una alianza para luchar contra Sharpast, bajo la promesa de los magos de Oncrust de encontrar una de las Cinco Espadas del primer emperador de Sharpast para ayudarles en la guerra que se avecinaba, dándose comienzo una nueva y devastadora guerra entre el Imperio y los reinos de Lindium.











Batalla de Beglist

Fuerzas en liza

La batalla de Beglist fue un enfrentamiento militar que se dio durante la Cuarta Guerra del Norte entre el Imperio de Sharpast y el Reino de Sinarold. Las huestes imperiales estaban dirigidas por Darwast Mítrades y Mencror Omercan, hermano del emperador, que comandaban un ejército de 40.000 hombres. Del lado de Sinarold se encontraba la guarnición de Beglist, compuesta por 4.000 soldados y milicianos a cargo de Balmir Dungor, sobrino del rey Krahim.

Antecedentes

Tras conquistar el Gran Muro, las fuerzas imperiales se dividieron en dos cuerpos de ejército: uno liderado por el propio Emperador, que debía asediar la capital de Sinarold, Vendram, y otro bajo el mando directo del general Darwast, que debía conquistar Beglist. Si conquistaban ambas ciudades la guerra acabaría y Sinarold pasaría a ser parte del Imperio.

Caballería de Sharpast

Darwast inició el sitio de Beglist para cortar la llegada de suministros a la ciudad y empezó a preparar las máquinas de asedio para tomar la ciudad por la fuerza. No obstante, sabía que sería muy complicado su conquista con el mero uso de la fuerza bruta, y el asedio podía alargarse, algo que no les convenía dado que estaban en pleno invierno. Pretendía tomar la ciudad por medio del engaño y la sorpresa.

Batalla

La conquista de la ciudad se produjo por una traición interna. Uno de los hombres más ricos de la ciudad, un tal Tigan, consciente de que la toma de la ciudad era un hecho, contactó con el general Darwast para ayudarle a entrar en Beglist. Darwast, consciente de que tomando la ciudad de esa forma se ahorrarían muchas vidas, aceptó el trato que le ofrecieron y se dispuso para tomar Beglist por sorpresa.

Fuerzas imperiales asediando Beglist

El ataque se produjo a los pocos días de iniciar el asedio. Fue de noche para facilitar que sus hombres pasaran más inadvertidos. Los hombres de Tigan abrieron una de las puertas de menor importancia de la ciudad para que los soldados imperiales la atravesaran  y tomaran Beglist fácilmente. Por ella pasaron de forma masiva varios miles soldados que lo primero que hicieron fue dirigirse a la puerta principal de la ciudad para que el grueso del ejército, que esperaba oculto en la lejana oscuridad, pasara. Con el alboroto, pronto los gritos de alarma de los ciudadanos que veían como soldados enemigos atravesaban sus calles despertaron a la guarnición, que se armó deprisa y corriendo para intentar repeler el ataque. Pero ya era tarde; todo acto de resistencia fue en vano. Abierta la puerta principal, los soldados de Sharpast entraron en masa e iniciaron una terrible masacre, saqueando la ciudad.

Consecuencias

La conquista de Beglist permitió a Sharpast concentrar todas sus fuerzas sobre la capital, Vendram, que debería resistir sola contra todo el poderío del Imperio.










Batalla del Gran Muro


Esta reseña contiene spoilers del libro Las Cinco Espadas. Se recomienda haber leído antes el libro.

Fuerzas en liza 

En el invierno del año 1586 del cómputo lindoniano, los ejércitos de Sharpast iniciaron una ofensiva a gran escala para conquistar el último reino libre de Veranion, Sinarold del Este, con un ejército de más de 100.000 hombres y una flota de 400 barcos de guerra. El propio Emperador Mulkrod era quien se había puesto al frente de aquel ejército, dando un papel preponderante a un hombre de su confianza, el general Darwast Mítrades y a sus propios hermanos. El objetivo imperial era hacer efectiva la conquista de ese territorio. El ataque en pleno invierno pretendía ver la capacidad de su ejército y a su vez prepararlo bien para campañas militares en circunstancias climáticas adversas. 

Caballero de Sharpast 
El ejército que Sinarold pudo reunir para repeler la invasión, incluyendo tropas de milicia de escasa preparación militar, unos 10.000 infantes y 100 barcos de guerra. No obstante, la flota de guerra de Sinarold contaba con naves veloces que les daban una mayor ventaja sobre los imperiales. A la cabeza de aquella escasa hueste se encontraba el anciano rey Krahim, pero el verdadero encargado de dirigir la defensa del reino era el sobrino del rey, el general Karmil Dungor. A esas fuerzas se les sumaron ese mismo invierno refuerzos venidos de Vanion, un total de 3.000 soldados veteranos y una pequeña flota de barcos. El objetivo inicial de Sinarold para repeler la invasión era detener a los invasores en el Gran Muro, la infranqueable fortificación que protegía la totalidad del reino y evitar cualquier intento de desembarco enemigo haciendo uso de la flota. Al frente de la fuerza expedicionaria de Vanion estaba el comandante Harnas.


Antecedentes

Sinarold ha sido desde siempre un ansiado objetivo para Sharpast, que ha intentado anexionarse la totalidad del reino en multitud de ocasiones, en las llamadas Guerras del Norte. En el transcurso de ellas el Imperio consiguió anexionarse gran parte de Sinarold, a excepción de la península Sinalítica, que fue amurallada para mantener una parte del reino a salvo en los tiempos de Rando el Glotón y Fenrig el Bravo, que contuvieron a los ejércitos imperiales al otro lado del Gran Muro. 



En la última Guerra en el Norte, en la que los ejércitos de los reinos de Lindium participaron de forma directa, Sharpast se desgastó luchando en varios frentes durante años sin hacer grandes progresos, lo que les forzó a pedir la paz en el año 1565, que se firmó en Beglist, y en la que Sharpast se comprometía a no atacar más al Reino de Sinarold del Este. El tratado fue considerado como una humillación nacional. El propio Mulkrod, que asistió siendo un niño a la firma de dicho tratado, juró vengar la afrenta sufrida.

Cuando Mulkrod llegó al trono imperial tras la muerte de su padre, inició enseguida los preparativos para la guerra y un año después comenzó el ataque contra Sinarold.


Batalla

El Gran Muro
El ataque imperial se inició en tres frentes con el objetivo de penetrar en el muro en al menos un punto para hacer efectiva la invasión. Superado el escollo del Gran Muro tendrían todo Sinarold a su alcance. El día escogido para el ataque amaneció con niebla y nieve, lo que favoreció que los soldados imperiales pasaran desapercibidos hasta que ya era tarde.

Las fuerzas de Sinarold y sus aliados sabían que su única posibilidad de éxito era contener al ejército imperial en el Gran Muro, para ello el grueso de sus fuerzas se congregaron a lo largo de la muralla en multitud de fuertes, listos para defender la muralla en cualquier punto donde fueran atacados, pero, al ser tan extensa la muralla y disponer de tan pocas fuerzas, la defensa de todos los sectores no sería tan efectiva como cabía esperar.

El tiempo el día de la batalla

Inicialmente el ataque fue repelido por los escasos defensores que se hallaban en los sectores atacados, que se vieron sorprendidos y pidieron refuerzos a las guarniciones más cercanas, pero al final acabaron cediendo por la aplastante superioridad de las fuerzas imperiales, que atacaron en masa en los tres sectores. El ataque en el sector de Vanion fue contenido durante horas por el comandante Harnas con la ayuda de los refuerzos traídos por el capitán Malliourn. No obstante, un ariete imperial logró perforar la puerta del muro en aquel sector y se inició un duro enfrentamiento junto a la entrada entre el millar de soldados de Vanion que se habían congregado allí y los miles de asaltantes imperiales que atravesaban la puerta en tropel. El combate fue duro y encarnizado, con cientos de muertos en los dos bandos, pero la superioridad numérica imperial inclinó la balanza. El propio comandante Harnas fue muerto en la lucha por una lanza de Sharpast, pero antes de morir dio el mando de los soldados de Vanion a Malliourn, que viendo perdida la batalla hizo lo que pudo para que sus hombres se retiraran ordenadamente y evitar que todos ellos murieran ese día en la fría nieve.

En los demás sectores el resultado fue el mismo: la aplastante victoria imperial. Algunas guarniciones de Sinarold y Vanion quedaron aisladas en sus fortificaciones al no recibir instrucciones adecuadas tras la debacle en el Gran Muro, siendo tomados uno a uno u obligados a rendirse.

Consecuencias

Tras la victoria en el Gran Muro, las fuerzas imperiales tenían acceso directo a la totalidad de Sinarold, pero aún quedaban bastiones que conquistar antes de hacer efectiva la conquista: Vendram y Beglist, las ciudades más grandes del Norte, que estaban bien protegidas por grandes murallas que las hacían difícilmente expugnables. 
Los soldados de Sinarold y Vanion, en una penosa retirada bajo el gélido frío invernal del Norte, huyeron del frente buscando refugio en la última línea defensiva de Sinarold, donde esperaban resistir el tiempo suficiente para obligar a Mulkrod a pedir la paz y salvar el reino.








miércoles, 4 de febrero de 2015

Resumen de Las Cinco Espadas

Las Cinco Espadas es el primer libro de la saga de fantasía épica: Sangre y Oscuridad. La trama oscila en un mundo ficticio en el que el Imperio de Sharpast domina la mayor parte del continente de Veranion, y donde sólo unos pocos pequeños reinos resisten ante el imparable avance de dicho imperio, y deberán aunar fuerzas para hacerle frente.

Mulkrod, el todopoderoso emperador de Sharpast, no conforme con sus posesiones, prepara nuevas campañas de conquista y, a su vez, inicia la búsqueda de cinco armas legendarias: Las Cinco Espadas, pero no será el único que lo haga; una orden decadente de magos intenta evitar que Mulkrod se haga con el control de estas armas y, al mismo tiempo, intentar unificar a los reinos de occidente para defenderse de la agresión de Sharpast y acabar de una vez por todas con su tiránica dinastía.


La historia comienza tras la muerte del Emperador Methren III y con la sucesión inmediata de su primogénito, Mulkrod, que se prepara para la conquista del último reino libre de oriente: el Reino de Sinarold. Pero su ambición va mucho más allá, pretende hacerse con todo el mundo conocido, subyugando a los reinos de occidente, al otro lado del mar y convirtiéndose en el mejor emperador de la dinastía de Sharpast. La guerra es inevitable; sólo queda saber quién golpea primero. Las fichas están sobre la mesa.

En esta extensa y vibrante historia, en un mundo feudal que te dejará sin aliento, la guerra cobra vida a una escala completamente diferente a lo que ya se ha escrito en otros libros de este género: grandes batallas entre ejércitos de enormes dimensiones, asedios interminables en condiciones extremas, ataques por sorpresa, escaramuzas, planificaciones de campaña, reuniones de estado, declaraciones de guerra, extenuantes debates y la logística son una parte importante de esta historia, pero hay mucho más: magia, aventura, amor, intriga, odio, miedo, dudas, vibrantes diálogos, conmovedores discursos, ejecuciones, rivalidad, política, traición, lealtad, compañerismo…


Los protagonistas viajarán hasta los confines del mundo en busca de objetos mágicos y para liberar a un antiguo rey depuesto, recorriendo grandes bosques, extensos mares, interminables desiertos, mostrando un increíble mundo que dejará a los lectores de esta historia sin aliento.


En definitiva, Las Cinco Espadas es una novela completa, con personajes interesantes y muy bien trabajados, una historia con gran potencial y con una visibilidad gráfica que los lectores explotarán al dar cabida en su imaginación los grandes escenarios que se dan en esta obra. Sin duda, un libro a la altura de grandes obras de la literatura épica de nuestro tiempo y que, de ser explotado adecuadamente, puede triunfar, ya no sólo de cara al mercado editorial, sino también de cara al mercado cinematográfico si de esta obra se llegara a hacer una película o serie con el presupuesto adecuado.

domingo, 23 de febrero de 2014

Sangre y Oscuridad. Las Cinco Espadas

Sangre y Oscuridad es la nueva saga de novela fantástica de Javier Duce Ursa. Las Cinco Espadas, el primero de los tres libros de la saga, es sólo el inicio de una gran aventura que dejará sin aliento a todos los amantes de este tipo de literatura.

Sinopsis:

Las Cinco Espadas entra de lleno en el mundo ficticio de Veranion, un continente dominado por el Imperio de Sharpast desde los inicios de la Conquista. Sólo el último reino libre de Veranion, el pequeño estado de Sinarold, resiste al norte del Gran Muro las embestidas del poderoso ejército imperial, pero tras siglos de guerra, Sinarold está exhausta y sin recursos. Al otro lado del mar, en el continente de Lindium, un concilio de magos determinará el futuro de las naciones de occidente, que debaten su posible intervención en la guerra que está a punto de iniciarse. Mientras tanto, un pequeño grupo de guerreros acude en ayuda del asediado Reino de Sinarold.



La historia comienza tras la muerte del Emperador de Sharpast, Methren III, que es sucedido por su ambicioso hijo primogénito, Mulkrod que, una vez que logra afianzarse en el trono, prepara un ambicioso proyecto de expansión a costa del debilitado reino de Sinarold del Este. Al mismo tiempo que los estados se preparan para la guerra, Mulkrod inicia la búsqueda de cinco armas de gran poder, cinco espadas que pertenecieron a la dinastía imperial en sus inicios, pero que tras la cruenta guerra civil que sufrió el Imperio en los inicios de su historia, las Cinco fueron ocultadas de sus legítimos dueños. A su vez, en occidente, donde los tres reinos de Lindium viven tiempos de paz y prosperidad, ven con preocupación cómo las huestes imperiales se preparan para la guerra.

Acontecimientos históricos




Aquí se exponen algunos de los acontecimientos históricos de mayor relevancia.

Gran Escisión: División del Reino de Lindium en tres reinos: Hanrod, Landor y Vanion. Este acontecimiento se dio en el año 1096.

Gran Rebelión de Tancor: Última de las rebeliones de Tancor, protagonizada por Elesam Atram I y por su hijo, Elmisai Atram. La rebelión inicial abarcó todo el territorio de Tancor, que se alzó libre contra el poder de Sharpast, manteniendo en jaque al Imperio durante largos años. El Imperio, aunque no pudo erradicar la rebelión en sus inicios, fue reconquistando poco a poco todo Tancor, hasta dejar unos pocos pequeños reductos en el norte. Los rebeldes, con la ayuda del Bosque Maldito, pudieron mantener viva la idea de la independencia hasta que su último rey, Elmisai Atram, cayó prisionero en una emboscada junto al Lago Lenhad. También es conocida como Gran Insurrección.

Guerras de Conquista: Son una serie de guerras en las que Sharpast fue conquistando todos los territorios de Veranion. Se inició en el año 1 con Sharpast I y continúa en época de Mulkrod.

Guerra de los Dragones: La guerra en la que Sharpast I derrotó a los seis Grandes Magos de Veranion con la ayuda de dragones. Tras su victoria sobre los magos, Sharpast reafirmó su poder sobre el sur de Veranion, iniciando las guerras de conquista que convirtieron a Sharpast en un imperio.

Guerra contra los corsarios de las Islas Orientales: La piratería fue uno de los grandes problemas para los mercaderes de Lindium, en especial de Hanrod y Vanion, por ello, los dos reinos unieron fuerzas para aplastar a los Señores de la Piratería en 1576. La guerra duró un año y terminó con la capitulación de Wuk en 1577.


Paz de Beglist: Paz que supuso el fin de las hostilidades entre el Imperio y el Reino de Sinarold del Este tras la Tercera Guerra del Norte.

Rebelión de Myr: Los myirienses se independizaron de Vanion en el 1571, lo que provocó la reacción de Vanion, que la recuperó tras el largo asedio de Myr que acabó en 1574.

Tercera Guerra del Norte: Tercera guerra librada en las tierras del norte entre el Imperio y el Reino de Sinarold. Esta guerra se inició con el ataque de las tropas imperiales al Reino de Sinarold del Este, con la siguiente intervención de los Tres Reinos de Lindium para socorrer a Sinarold. La guerra empezó en el año 1559, según el computo lindoniano, y terminó con la Paz de Beglist en el año 1565; según el computo imperial se inició en el año 483 y terminó en 489.

sábado, 22 de febrero de 2014

Descripción de los principales lugares


Principales regiones de los dos continentes que forman el universo de Las Cinco Espadas:

Farlindor: Uno de los antiguos reinos de Veranion, conquistado por Sharpast en los inicios de la Conquista. Capitales: Kriesgor y Akrisgriel.

Hanrod: Reino nororiental de Lindium. Su riqueza proviene básicamente del comercio y la agricultura, su flota es potente y temida. Sus caballos son los mejores de Lindium. La capital es Blangord. Su monarca es Mendor y su heredera es su hija Leise, casada con Valghard.



Landor: Reino noroccidental de Lindium. Es el reino más débil de occidente, no por escasez de recursos sino por el desgaste sufrido durante una cruenta guerra civil que colocó a una nueva dinastía reinante en el poder: los Ládamos. Lo mejor del ejército de Landor es su armada. La capital del reino es Wadesh y su monarca es Faleth, su único hijo y heredero al trono es Alesis, un joven de ocho años.

Lindium: Termino que hace mención a las tierras de occidente. Puede referirse únicamente a la isla donde residen los tres reinos de occidente, pero el término también es válido incluyendo a las Islas Orientales y a la isla de Myr. En referencia a los reinos de Lindium como conjunto, también es válido el término los Tres Reinos. Antiguamente, Lindium era un único reino, pero se fragmento en tres, en los tiempos de la Gran Escisión.

Sharpast: Hay tres términos que se entienden como Sharpast: el primero se refiere a todas las tierras que pertenecen al Imperio: sus tierras son bastas, sus ejércitos numerosos, y su flota temible; el segundo se refiere a Sharpast I como el primer rey de los sharpatianos y fundador del Imperio, se dice que fue el forjador de las Cinco Espadas. El tercer y último término se refiere a Sharpast como el territorio original del Imperio tras la Guerra de los Dragones, abarcando casi toda la mitad sur de Veranion. El emperador es Mulkrod y su heredero es Mencror, en ausencia de un hijo legítimo de Mulkrod. Sharta es la capital del Imperio.

Sinarold: Antiguamente fue un gran reino que abarcaba gran parte del norte de Veranion, sin embargo, debido a la expansión de Sharpast, Sinarold fue siendo conquistada hasta quedar una pequeña franja de terreno al norte, aislado en una pequeña península protegida por una gigantesca muralla que atraviesa toda la península Sinalítica. Este reino es conocido como Sinarold del Este, para diferenciarlo de la provincia imperial que domina todo el territorio que en el pasado perteneció a Sinarold, que a su vez es denominado Sinarold del Oeste. Sinarold del Este es el último de los reinos libres de Veranion, por lo que sufre constantes ataques del Imperio. Sus mejores armas son el Gran Muro, la muralla que protege el reino, y su escasa pero potente flota. Son buenos marinos. Capital: Vendram. Monarca: Krahim I. Heredero al trono: Karmil Dungor.

Tancor: Antiguo reino de Veranion, ahora una de las provincias del Imperio. Muchas han sido las rebeliones que se han producido en su interior, todas ahogadas en sangre, aunque hubo largos periodos de verdadera independencia. Se dice que la resistencia aún perdura. Capitales: a lo largo de su historia han sido tres: Rwadon, Lwigthug, Nair Calas. Como provincia imperial la capital es Rognor. 

Vanion: Reino sur de Lindium. Es el más grande de los reinos de Lindium y el más rico y poderoso. Sus campos de cultivo son numerosos, las canteras ricas y los bosques abundantes. Sus recursos naturales son los mejores de la isla. Lo mejor de su ejército es una excelente infantería armada con lanzas y escudos. La capital de Vanion es Lasgord y su monarca es Marnar; el heredero al trono es Nairmar.


Veranion: Término que hace referencia a todas las tierras de oriente. Es el nombre original de todo el continente desde antes de la conquista de Sharpast, término que se sigue utilizando en tiempos de Mulkrod.

domingo, 9 de febrero de 2014

Principales personajes




I. Imperio de Sharpast:

Darwast Mítrades, general de Sharpast, tiene el mando de los ejércitos del norte en la invasión de Sinarold. Es inteligente, respetable y ambicioso, desea ante todo obtener reconocimiento y fama por sus hazañas militares.

Eriel Omercan, hermana mayor de Mulkrod. Es la regente en ausencia de su hermano.

Marmond Omercan, hermano de Mulkrod, gemelo de Menkrod y general de caballería de Sharpast. Señor del Cerro.

Mencror Omercan, hermano de Mulkrod. Es Señor de Kriesgor y gobernador y capitán general de Farlindor. Es el siguiente en la línea sucesoria.

Menkrod Omercan, hermano menor de Mulkrod, hermano gemelo de Marmond y general de caballería de Sharpast. Señor del Cerro.

Methren III (Omercan), antecesor de Mulkrod en el trono imperial. Es padre de Eriel, Mulkrod, Mencror, Marmond, Menkrod y Linny.

Mulkrod Omercan, emperador de Sharpast, primero de su nombre. Ambicioso, cruel y con pocos escrúpulos, sólo desea obtener fama y gloria. Está dispuesto a todo para conseguirlo.

Niemrac, poderosa hechicera de la Orden de Zurst, al frente de la Torre de Zigrug como subordinada de Solrac. Es experta en la magia negra.

Solrac, Primer Encantador de la Orden de Zurst y consejero personal del Emperador. Como jefe de la Orden de Zurst tiene el derecho y el privilegio de coronar al emperador. Desea aniquilar de la faz de la tierra a la Orden de Oncrust, la gran rival de Zurst.


II. Magos de Oncrust:



Arnust, mago de la Orden de Oncrust, miembro del Consejo y mentor de Halon. Su prestigio es muy alto dentro de la Orden. Blanerd tiene una confianza ciega en él para los asuntos de mayor importancia. A lo largo de sus años de servicio se ha ganado la admiración de las grandes entidades de occidente.

Blanerd, Gran Maestre de la Orden de Oncrust y director de la Escuela de Magia de Oncrust. Su intención es evitar que la magia oscura se extienda y acabe con su decadente orden. Glarend es su hermanastro.

Halon, joven aprendiz de mago al servicio de Arnust. De gran potencial, es un alumno aventajado de la Escuela de Oncrust. Su fuerza de voluntad y sus habilidades le ayudarán a sobreponerse en los malos momentos. Tiene conocimientos de medicina y herbología.


III. Miembros de la resistencia de Tancor:

Elisei Atram, hija del último rey de Tancor, hermana de Elmisai y líder de la resistencia. Son momentos de dificultad para ella; su padre ha muerto y su hermano ha caído en manos del enemigo. Ella es la única que queda para guiar a su pueblo y mantener viva la resistencia. Se siente sola y abrumada por la situación.

Elmisai Atram, antiguo rey de Tancor y líder de la resistencia, fue derrocado por Methren III y hecho prisionero durante la Gran Rebelión, sufriendo cautiverio en la torre de Zigrug durante largos años. Es orgulloso y temerario; pretende recuperar todo su antiguo reino.


III. Reino de Hanrod:

Erin, esposa de Neilholm. Sus hijos son Meleholm, Delmol, Erenin y Elien.

Mendor, rey de Hanrod. Es aficionado al vino y a las comidas copiosas. Sus descendientes vivos son cuatro infantas. La mayor de ellas, Leise, está casada con el general Valghard, y es la heredera al trono de Hanrod. Pertenece a la dinastía de los Hastien.
Neilholm, capitán de la guardia de rey Mendor. Amante de su familia, hará lo que sea por mantenerlos a salvo. Su brazo es temido por los mejores guerreros de Hanrod; su reputación se ha ganado el respeto de los suyos y el temor de sus enemigos. Está casado con Erin.

Valghard, general al mando del ejército de Hanrod, casado con la hija mayor del rey Mendor: Leise. Es duro y obstinado, pero decidido y valiente.

IV. Reino de Landor:

Faleth, rey Landor y hermano de Glorm. Amante de los juegos de mesa, la caza y la música. No siente interés alguno por las actividades bélicas, ni tampoco le apasiona la política, prefiere dejárselo a personas más capaces como su tío: Nulmod. Su único hijo y heredero es Alesis. Pertenece a la dinastía de los Ládamos.

Glorm, es hermano del rey Faleth y general de infantería del ejército de Landor. Hijo menor del difunto rey Janos. Recibió instrucción militar desde joven y fue preparado para las tareas de gobierno, aunque no le entusiasma la política. Su hermano Faleth, al ser el primogénito, fue quien accedió al trono de Landor tras la muerte de Janos I. Su relación con su hermano es a veces complicada. Nulmod es su tío.

Nulmod, general al mando del ejército de Landor y miembro del Consejo de Landor. Su difunto hermano, Janos, obtuvo la corona de Landor en parte gracias a él, tras una cruenta guerra civil. Faleth y Glorm son sus sobrinos. Es un hombre leal, obediente y comprometido con su familia y su reino.



V. Reino de Sinarold del Este:

Eithen: mujer de Dungor.

Krahim, anciano rey de Sinarold del Este. Sus años de reinado coinciden con el declive del reino a manos de la expansión del todopoderoso Imperio de Sharpast. No tiene hijos que puedan heredar su reino, por lo que su heredero es Karmil Dungor, hijo de su única hermana.

Karmil Dungor, comandante de los ejércitos de Sinarold y sobrino del rey Krahim. Es el heredero legítimo del Reino de Sinarold. Hombre valiente, bravucón y de fuerte carácter, es un patriota dispuesto a morir por su reino.


VI. Reino de Vanion:

Darm, oficial del ejército del cuerpo de voluntarios de Vanion en Sinarold, amigo personal de Malliourn.


Malliourn Ederad, capitán de uno de los destacamentos del cuerpo de voluntarios de Vanion en Sinarold. Su ascenso meteórico le permite encabezar la mayor expedición desde la Tercera Guerra del Norte. Es amigo personal de Darm.

Marnar Alastei, rey del Reino de Vanion, su avanzada edad hace presumir que su largo reinado está en su etapa final, y que su único hijo, Nairmar, le sucederá pronto. Tiene una actitud poco tolerante hacia el expansionismo de Sharpast, para él, la guerra es la única opción con el Imperio, pues la diplomacia falla siempre. Amante de su pueblo y la libertad, es sobreprotector con su único hijo superviviente, Nairmar; teme perderlo en la guerra. Pertenece a la dinastía Alistei.

Nairmar Alastei, joven príncipe heredero del trono de Vanion. Ante todo es leal y caballeroso, prefiere morir antes que traicionar a los suyos. Apasionado y valiente, ambiciona convertirse en un gran general y ser recordado por sus hazañas.

Nerma, sirvienta en la corte de Lasgord, es la amante de Nairmar. Su amor por el príncipe no conoce límites.




VII. Otros personajes:

Ervera, granjera que vive con la única compañía de su padre, Humbert.

Humbert, granjero y padre de Ervera.

Miternes, hijo del jefe de la tribu de los hemedas.

Maorn, hijo bastardo del tío del emperador Mulkrod. Joven y valiente, pero modesto y simplón, se verá metido hasta el fondo en una situación de la que no podrá salir. La sangre que lleva por sus venas le permitirá viajar por lugares recónditos y conocer misterios ocultos.